martes, 1 de diciembre de 2015

9º Imam Muhammad ibn Ali (P)


El Imam Muhammad (Ibn Ali Al-Taqi (algunas veces llamado Yauad e lbn Al-Rida) era hijo del octavo Imam. Nació el año 195 H. en Medina y de acuerdo a la tradición shiita fue martirizado el año 220 H., envenenado por su mujer, la hija de Mamun, a instigación del califa abasida Mutasim.
Fue enterrado cerca de su abuelo, el séptimo Imam, en Kazin-tayn. Se convirtió en Imam después de la muerte de su padre por medio de la Orden Divina y el decreto de sus antecesores. Cuando su padre murió estaba en Medina. Mamun lo llamó a Bagdad, que era entonces la capital de califato, y externamente se mostró muy amable con él. Incluso le dio en matrimonio a su hija y lo mantuvo en Bagdad.
En realidad por medio de esto quería mantener un estrecho control sobre el Imam fuera y dentro de su propia casa. El Imam pasó algún tiempo en Bagdad y luego, con el consentimiento de Mamun, se dirigió a Medina donde permaneció hasta la muerte del califa.
Cuando Mutasim se convirtió en califa llamó al Imam de vuelta a Bagdad y, como hemos dicho, lo envenenó y asesinó por medio de su propia esposa

8º Imam Ali ibn Musa (P)


El Imam Al-Rida (Ali Ibn Musa) fue hijo del séptimo Imam y de acuerdo a relatos fidedignos nació el año 148 H. (765 C.) y murió el año 203 H.83.
Alcanzó el imamato después de la muerte de su padre, por medio de la Orden Divina y la designación de sus antecesores.
El período de su imamato coincidió con el califato de Harun y luego de sus hijos Amin y Mamun. Después de la muerte de su padre, Mamún entró en conflicto con Amin lo cual condujo a un sangrienta guerra y finalmente al asesinato de Amin, a continuación de lo cual Mamun se convirtió en califa
Hasta ese día la política del califato abasida hacia los shiitas había ido creciendo en dureza y, crueldad. Cada vez que uno de los sostenedores de Ali (alauis, alauitas) se rebelaba, provocaba alzamientos ir guerras sangrientas, las que produjeron al califato muchas dificultades y graves consecuencias.
Los Imames shiitas no cooperaban con quienes llevaban adelante esas rebeliones y no interferían en sus asuntos. Los shiitas de esos días, que abarcaban una población considerable, continuaban considerando a los Imames como sus líderes religiosos a quienes se les debía obediencia obligatoria y creían en ellos como los verdaderos califas del Santo Profeta (B.P.D.).
Consideraban que el califato era ocupado por gente que no tenía nada que ver con la sagrada autoridad de los imames, dado que había pasado a ser más o menos como la corte del rey persa o de los emperadores romanos, formada por un grupo de gente más interesada en el gobierno mundano que en la estricta aplicación de los principios religiosos.
La continuación de tal situación era peligrosa para la estructura del califato y era una seria amenaza en su contra. Mamun pensó en encontrar una nueva solución para esas dificultades que 75 años de política abasida no habían sido capaz de resolver.
Para lograr ese objetivo eligió al octavo Imam como sucesor suyo, esperando de esta manera superar dos dificultades. Primero que todo, evitar que los descendientes del Profeta (B.P.D.) se rebelasen contra el gobierno ya que ellos mismos estarían involucrados en él. Y en segundo lugar, llevar al pueblo a perder su fe y su íntima unión a los Imames.
Esto se conseguiría complicando a los Imames en las cuestiones mundanas y la política del propio califato, la cual los shiitas siempre habían considerado maligna e impura. De esa manera su organización religiosa se desmoronaría y ya no constituirían ningún peligro para el califato ,obviamente después de conseguir esos objetivos, la remoción de los Imames no presentaría ninguna dificultad a los abasidas .
Con el objeto de poner en marcha esta decisión, Mamun pidió al Imam que fuera a Medina desde La Meca. Una vez que llegó le ofreció primero el califato y después la sucesión del califato. El Imam se disculpó y rechazó la propuesta ,pero finalmente fue inducido a aceptar la sucesión, con la condición de que no interferiría en los asuntos de gobierno o en la designación o destitución de los funcionarios gubernamentales.
Este suceso ocurrió en el año 200 H .Pero Mamun se dio cuenta rápidamente de que había cometido un error porque hubo una rápida expansión del shíismo ,un aumento en la unión del pueblo con el Imam, y una recepción asombrosa dada al Imam por el pueblo e incluso por el ejército y por los funcionarios del gobierno. Mamun buscó un remedio para esta dificultad, que no fue sino envenenar y martirizar al Imam.
Después de su muerte el Imam fue enterrado en la ciudad iraní de Tus, que ahora se llama Mashhad. Mamun demostró un gran interés en tener las obras de las ciencias intelectuales traducidas al árabe. Organizó reuniones en las que estudiosos de distintas religiones y sectas llevaron a cabo debates científicos y eruditos.
El octavo Imam también participaba de esas reuniones y de las discusiones con estudiosos de otras religiones. Muchos de estos debates están registrados en las colecciones de hadices shiitas.

7º Imam Musa ibn Y'afar (P)


El Imarn Musa Ibn Yafar Al-Kazim, hijo del sexto Imam, nació el año 128 H. (744 C.) y fue envenenado y martirizado en prisión el año 183H. Se convirtió en lmam después de la muerte de su padre por Orden Divina y designación de quienes le antecedieron.
El Imam fue contemporáneo de los califas abasidas Mansur, Hadi, Mahdi, y Harun. Vivió en tiempos muy difíciles y oculto hasta que finalmente Harun fue en peregrinación y en Medina arrestó a Musa mientras rezaba en la Mezquita del Profeta.
Fue encadenado y encarcelado, después llevado de Medina a Basora y de allí a Bagdad donde durante años lo pasaron de una prisión a otra.
Finalmente murió envenenado en Bagdad en la prisión Sindi lbn Shah y fue enterrado en el cementerio de los quraishitas, el cual ahora está ubicado en la ciudad de Kazimayn

6º Imam Y'afar As Sadiq (P)

El Imam Yafar lbn Muharnmad, hijo del quinto Imam, nadó el año 83 FL (802 C.)y murió el año 148 H. Envenenado y martirizado por la intriga del califa abasida Mansur, según la tradición shiita. Después de la muerte de su padre se convirtió en Imam por orden Divina y decreto de quienes le precedieron. Durante el imamato de Yafar existieron las mayores posibilidades y el clima más favorable para que se propagaran las enseñanzas religiosas.

Esto se produjo como consecuencia de las revueltas en los territorios islámicos, especialmente el levantamiento de Musuaddah para derrocar al califa Omeya y las sangrientas guerras que finalmente condujeron a la caída y extinción de esa dinastía.
Esas extraordinarias oportunidades para la enseñanza shiita fueron también una consecuencia de las condiciones favorables preparadas durante 25 años por el quinto Imam por medio de la propagación de las verdaderas enseñanzas del Islam y las ciencias de la Casa del Profeta.
El Imam aprovechó la ocasión para difundir las ciencias religiosas hasta el fin de su imamato, el cual fue contemporáneo con el fin de los Omeyas y el comienzo de los califas abasidas.
Instruyó a muchos estudiosos en distintos campos de las ciencia intelectual y transmitida, como a Zurarah, Muharnmad lbn Muslim, Mumin Taq, Hisham Ibn Kakarn, Aban Ibn Taghlib, Hisham lbn Salim, Hurayz, Hisham Kalbi Nassabah y Yabir lbn Hayyan, el alquimista.
Incluso tuvieron el honor de ser sus discípulos importantes eruditos sunnitas como Sufian Zauri, Abu Hanifah, el fundador de la escuela (sunnita) de jurisprudencia islámica hanafi, qadi Sukuni, qadi Abul-Bajtari y otros.
Se dice que sus clases y sesiones de instrucciones produjeron 4 mil eruditos en hadices y otras ciencias . El número de tradiciones preservadas de¡ quinto y sexto Imames son más que todos los hadices juntos registrados de¡ Profeta (B.P.D.) y los otros diez Imames.
Pero hasta el fin de su vida el Imam estuvo sujeto a severas restricciones impuestas por el califa abasida Mansur, quien ordenó la tortura e inmisericordes asesinatos de muchos de los descendientes de] Profeta (B.P.D.) y de shiitas, acciones que incluso sobrepasaron la crueldad y desconsideración de los Omeyas.
Por orden de¡ califa fueron arrestados en grupos, algunos arrojados en oscuras prisiones y torturados hasta morir, mientras que otros fueron decapitados o quemados vivos o colocados en los cimientos o entre las paredes de las construcciones.
El califa omeya Hisham había ordenado que el sexto Irnam fuera arrestado y llevado a Damasco. Más tarde el Imam fue arrestado por Saffar el califa abasida y llevado a Irak. Finalmente Mansur lo arrestó nuevamente y lo llevó a Samarrah donde lo tuvo bajo control y lo trató con dureza, pensando varias veces en matarlo.
Eventualmente le fue permitido al Imam volver a Medina donde pasó el resto de su vida oculto, hasta que fue envenenado y martirizado mediante las intrigas de Mansur.
Al enterarse de la noticia de¡ martirio del Imam, Mansur escribió al gobernador de Medina instruyéndolo para que fuera a la casa del fallecido con el pretexto de expresar sus condolencias a su familia pero con la secreta intención de pedir su testamento y leerlo.
La orden del califa era la de decapitar en el lugar a cualquiera que hubiera sido elegido como sucesor del Imam. Por supuesto, el objetivo de Mansur era poner fin a toda la cuestion del imamato y a las aspiraciones shiitas. Cuando el gobernador de Medina, siguiendo las órdenes, leyó el testamento, vio que el Imam había elegido a cuatro personas en vez de una sola para que atendieran su última voluntad y testamento: al propio califa, al gobernador de Medina, a Abdallah Aftah, el hijo mayor del Imam, y a Musa, su hijo más joven. De esta manera fracasó el complot de Mansur .  

5º Imam Muhammad ibn Alí (P)


El Imam Muhammad Ibn Ali Al-Baqir (la palabra "Baqir' significa el que divide, corta y diseca, título que le dio el Profeta) era hijo del cuarto Imam y nació el 57 H. (675 C.) Estuvo presente en Karbalá teniendo 4 años.
Después de su padre; a través de una Orden Divina y el decreto de quienes le precedieron en la función, se convirtió en Imam. Murió el año 114 H. (732 C), envenenado, según algunas tradiciones shiitas, por Ibrahim Ibn Ualid Ibn Abdallah, el sobrino de Hisham, califa omeya.
Durante el imamato de Baqir, a consecuencia de la injusticia de los Omeyas se desataron revueltas en algunos puntos del mundo, islámico casi a diario. Además había disputas entre la familia Omeya lo cual mantenía al califato ocupado, y hasta cierto punto no se ocupaba de los miembros de la Casa del Profeta. Por otra parte, la tragedia de Karbalá y la opresión sufrida por la Casa del Profeta, de la cual el cuarto Imam fue la corporización más importante, había atraído a muchos musulmanes hacia los Imames.
Estos factores se combinaron para hacer posible a la gente y especialmente a los shiitas ir en gran número a Medina a ver al quinto Imam. Se le presentaron a éste posibilidades para la diseminación de las verdades acerca del Islam y las ciencias de la Casa del Profeta que nunca habían tenido antes los Imames.
La prueba de este hecho son las innumerables tradiciones relatadas del quinto Imam y el gran número de ilustres hombres de ciencia y eruditos shiitas que fueron preparados por él en las distintas ciencias islámicas.
Esos nombres están registrados en libros de biografías de conocidos hombres en el Islam .  

4º Imam Ali ibn Husein (P)


El Imam Say:yid (Ali Ibn Husein, intitulado Zayn Al-Abidin y Say:y:ad) era el hijo del tercer Imam y su esposa, la princesa entre las mujeres, la hija de Yazdigird, el rey de Irán. Fue el único hijo del Imam Husein que sobrevivió porque sus otros tres hermanos, Ali Akbar de 25 años, Yafar de 5 y Ali Asghar (o Abdallah) quien era aún un bebé lactante, fueron martirizados durante el evento de Karbalá.
El Imam también había acompañado a su padre en el viaje que finalizó fatalmente en Karbalá, pero debido a una severa enfermedad y a la incapacidad para portar armas o participar en la lucha le fue impedido que participe en la guerra santa y que fuese martirizado. Fue enviado con las mujeres de su familia a Damasco.
Después de pasar un tiempo en prisión fue enviado con honores a Medina porque Yazid quería reconciliarse con la opinión pública. Pero por segunda vez, por orden del califa Omeya, Abd Al-Malik, fue encadenado y mandado de Medina a Damasco y después retornó de nuevo a Medina Al volver a Medina se retiró totalmente de la vida pública, cerró la puerta de su casa a los extraños y pasó su tiempo entregado a la adoración de Dios.
Se mantuvo en contacto solamente con la elite de entre los shiitas, como Abu Hamzah Zumali, Abu Jalid Kabuli, etc. Esa elite diseminó en el seno de la shia la ciencia religiosa aprendida del Imam. De esta manera el shiismo se expandió considerablemente y exhibió esa realidad durante el imamato del quinto Imam.
Entre los trabajos del cuarto Imam está un libro llamado "Sahifah Sayyadiyah". Consiste de 57 súplicas que encierran la más sublime ciencia divina y se conocen como "Los Salmos de la Casa del Profeta".
El cuarto Imam murió el año 95 H. (712 C) después de 35 años de Imamato (de acuerdo a algunas tradiciones shiitas fue envenenado por Ualid Ibn Abd Al Malik por instigación del califa Omeya Hisham).  

3º Imam Husein ibn Ali (P)


El Imam Husein (Sayyid Al-Shuhada, "el Señor de los Mártires"), el segundo hijo de Ali y Fátimah, nació en el año 4 H. y después del martirio de su hermano, el Imam Hasan Muy:taba, se convirtió en Imam a través de la Orden Divina y la voluntad de su hermano.
Husein fue Imam por un período de diez años, coincidiendo todo ese lapso menos los últimos seis meses con el califato de Muauiah.
El Imam Husein vivió bajo las condiciones exteriores más difíciles, oprimido y perseguido. Esto fue debido, antes que nada, al hecho de que las leyes y regulaciones religiosas habían perdido mucho de su peso y crédito, y los edictos del gobierno Omeya habían obtenido total autoridad y poder.
En segundo lugar, Muauiah y sus ayudantes hicieron uso de todos los medios posibles por apartar y sacar del camino a la Casa del Profeta (B.P.D.) y a la Shiah para borrar así el nombre de Ali (P.) y su familia Y sobre todo, Muauiah. quería fortalecer las base para el califato de su hijo Yazid quien, debido a su falta de principios y, escrúpulos, tenía la oposición de un gran grupo de musulmanes. Por lo tanto, con el objeto de reprimir toda oposición, Muauiah había tomado nuevas y más severas medidas. Obligada y necesariamente el Imam Husein tenía que sufrir esos días y tolerar todo tipo de aflicción y angustia mental y espiritual producida por Muauiah y sus secuaces, hasta que a mediados del año 60 H. Muauiah murió y su hijo Yazid tomó su lugar.
Prestar juramento de fidelidad (bayah) era una antigua práctica árabe que se cumplía ante cuestiones importantes como cuando se iba a reinar o gobernar. Los gobernados, especialmente los más importantes entre ellos, daban su mano como signo de obediencia, apoyo y fidelidad a su rey o príncipe, por medio de lo cual prometían el respaldo a sus acciones.
El desacuerdo después de haber prestado fidelidad se consideraba como una desgracia y un deshonor, algo así como romper un acuerdo después de haberlo firmado oficialmente, era considerado un crimen grave.
Siguiendo el ejemplo de] Santo Profeta, el pueblo creía que esa fidelidad, cuando era prestada de manera voluntaria y no por la fuerza, tenía autoridad y peso.
Muauiah había pedido a la gente más destacada que diera su juramento de fidelidad a Yazid, pero no impuso este requisito respecto a Husein
En su última voluntad había encargado especialmente a Yazid que si Husein rechazaba prestarle fidelidad debía omitirlo en silencio y pasar por alto la cuestión, porque comprendía perfectamente las desastrosas consecuencias que se sucederían si se fuese a apremiar al Imam
Pero debido a su egoísmo y atolondramiento Yazid rechazó el consejo de su padre e inmediatamente después de la muerte de éste ordenó al gobernador de Medina que fuese donde el Imam Husein a pedirle el juramento de obediencia o (si éste no aceptaba) que le enviara su cabeza a Damasco.
Después que el gobernador de Medina le informó al Imam Husein de dicha demanda, éste, con el objeto de pensar sobre la cuestión, le pidió un poco de tiempo y a la noche partió hacia La Meca con su familia.
Buscó refugio en el santuario de Dios que en el Islam es un lugar consagrado de refugio y seguridad. Este suceso ocurrió hacia el fines del mes de Rayab y comienzos del mes de Sha'ban del año 60 H.
El Imam Husein estuvo refugiado aproximadamente durante cuatro meses en La Meca. Esta noticia se expandió a través del mundo islámico. Por una parte, la gente, cansada de las iniquidades del gobierno de Muauiah e incluso más insatisfecha cuando Yazid de convirtió en califa, estaba de acuerdo con el Imam Husein y expresaba su simpatía por él.
Por otro lado, comenzó a fluir un río de cartas, especialmente de Irak y particularmente de la ciudad de Kufa, invitando al Imam a ir a Irak y aceptar el liderazgo de la población con el objeto de empezar un levantamiento para derrocar a la injusticia y la iniquidad. Naturalmente, tal situación era peligrosa para Yazid. La permanencia del Imam Husein en La Meca continuó hasta la epoca de la peregrinación cuando los musulmanes de todo el mundo van en grupos a La Meca con el objeto de cumplir los ritos del Hayy.
El Imam descubrió que algunos de los seguidores de Yazid. habían entrado a La Meca como peregrinos con la misión de asesinarlo durante los ritos del Hayy con las armas que llevaban bajo sus vestimentas especiales (ihrami)
El Imam acortó los ritos de la peregrinación y decidió irse. En medio de la vasta multitud de gente se puso de pie y en un breve discurso anunció que estaba saliendo hacia Irak
En este breve discurso también declaró que sería martirizado y pidió a los musulmanes que lo ayudaran a obtener el objetivo que tenía en vista y a ofrecer sus vidas en el camino de Dios. Al día siguiente salió con su familia y un grupo de compañeros hacia Irak.
El Imam Huseín estaba decidido a no dar su obediencia a Yazid y sabía muy bien que sería asesinado.
Era conciente de que su muerte era inevitable frente al imponente ejército de los Omeyas, apoyado como estaba por la corrupción de ciertos sectores, el declinar espiritual y la falta de fuerza de voluntad entre la gente, especialmente en Irak.
Alguna gente sobresaliente de La Meca le salió al cruce y le advirtió del peligroso movimiento que estaba haciendo. Pero respondió que se negaba a prestar su fidelidad y dar su aprobación a un gobierno injusto y tirano. Agregó que sabía que a cualquier lado que fuese sería asesinado'.
Dejaría La Meca a fin de preservar el respeto por la Casa de Dios y no permitir que fuera mancillado derramando su sangre allí.
Camino a Kufa y a unos pocos días de viaje, recibió noticias de que el agente de Yazid en la ciudad citada había condenado a muerte al representante suyo allí, y también a un decidido sostenedor suyo y hombre bien conocido en Kufa.
Les habían atado los pies y fueron llevados a la rastra por las calles la ciudad y sus alrededores fueron puestos bajo estricto control e incontables soldados del enemigo estaban esperando su arribo. No tenía ninguna otra posibilidad más que marchar al frente y enfrentar la muerte.
Fue entonces que el Imam expresó su determinación definitiva de seguir adelante y ser martirizado, continuando igual su viaje Aproximadamente a setenta kilómetros de Kufa, en un desierto llamado Karbalá, el Imam y su entorno fueron rodeados por el ejército de Yazid.
Durante ocho días permanecieron en el lugar mientras el círculo se estrechaba y aumentaba el número del ejército enemigo. Finalmente el Imam y su familia junto a un pequeño número de compañeros fueron encerrados por un ejército de 30 mil soldados'.
Durante esos días el Imam fortificó su posición e hizo una selección final de sus compañeros. A la noche los llamó y en un breve discurso les dijo que no les esperaba otra cosa más que la muerte y el martirio. Les dijo que dado que al enemigo lo único que le interesaba era su persona, los liberaba de toda obligación, de modo que quien lo desease podía escapar en la oscuridad y salvar la vida.
Después ordenó que las luces fueran apagadas y la mayoría de los compañeros, que se habían reunido con él por conveniencia, se dispersaron. Solamente un puñado de aquéllos que amaban la verdad aproximadamente unos 40 de sus ayudantes íntimos y algunos de los Bani Hashim (sus parientes) se quedaron .
Una vez más el Imam reunió a los que se habían quedado y los puso a prueba. Se dirigió a sus compañeros y familiares hashimitas y les repitió que el enemigo solamente estaba interesado en su persona. Cada uno podía beneficiarse de la oscuridad de la noche y escapar del peligro.
Pero esta vez los fieles compañeros del Imam respondieron a su manera que no se desviarían ni por un momento del sendero de la verdad, de la cual él era el líder y que nunca lo dejarían solo. Dijeron que defenderían su causa hasta la última gota de sangre y mientras pudieran empuñar una espada.
En el noveno día del mes se le hizo al Imam el último reclamo por parte del enemigo para que eligiera entre "obediencia o guerra". El Imam pidió un poco de tiempo con el objeto de adorar a Dios por la noche y tomó la determinación de entrar en combate al día siguiente'
El décimo día de Muharram del año 61 H. (680 C.) el Imam se alineó frente al enemigo con su pequeño grupo de seguidores, menos de 90 personas, 40 de ellas compañeros, unos 30 miembros del ejército del enemigo que se le unieron durante la noche y día que duró el combate, y su familia hashimita compuesta por hijos, hermanos, sobrinos, sobrinas y primos.
Ese día combatieron desde la mañana hasta quedar sin aliento, y el Imam y todos los jóvenes hashimitas y compañeros fueron martirízados.
Entre los asesinados estaban dos hijos del Imam Hasan, quienes solamente tenían once y trece años, y un hijo de 5 años y otro que aún tomaba el pecho, del Imam Husein.
El ejército del enemigo, después de finalizada la guerra saqueó el "haram" del Imam e incendió su tienda. Decapitaron los cuerpos de los mártires, los desnudaron y los arrojaron sobre la tierra sin enterrarlos.
Después llevaron a los miembros del "hararn", que eran mujeres y niñas indefensas a Kufa junto con las cabezas de los mártires.
Entre los prisioneros había tres miembros masculinos, un hijo del Imam Husein de 22 años, quien estaba muy enfermo e incapaz de moverse, es decir, Ali Ibn Husein, el que sería luego el cuarto Imam; su hijo de 4 años, Muhammad lbn Ali, quien se convertiría en el quinto imam; y finalmente Hasan Muzanna, el hijo del segundo Imam que era también yerno del Imam Husein, quien, habiendo sido herido durante la lucha quedó medio muerto.
Encontraron su cuerpo en ese estado y gracias a la intercesión de uno de los generales no le cortaron la cabeza. Lo llevaron con los prisioneros a Kufa y de allí a Damasco ante Yazid
El suceso de Karbalá, la captura de mujeres e hijos de la Casa del Profeta, el que fueran llevados como prisioneros de ciudad en ciudad, y las manifestaciones hechas por la hija de Ali, Zaynab, y el cuarto Imam que estaba entra los prisioneros, llenó de oprobio a los Omeyas.
Tal abuso con la Casa del Profeta anuló la propaganda que Muauiah había llevado a cabo durante años. La cuestión alcanzó tal proporción que Yazid condenó y repudió las acciones de sus agentes.
El suceso de Karbalá fue un factor principal en el derrocamiento del gobierno Omeya, aunque su efecto se demoró algunos años. El suceso también fortaleció las raíces del shiismo. entre sus resultados inmediatos estuvieron las revueltas y rebeliones combinadas con guerras sangrientas que continuaron durante doce años.
De quienes sirvieron como medio para la muerte del Imam ninguno pudo escapar a la venganza y el castigo. Cualquiera que estudie de cerca la historia de la vida del Imam Husein y de Yazid y las condiciones existentes en la época, y analice este capítulo de la historia del Islam, no tendrá ninguna duda de que en esas circunstancias el Imam no tenía ninguna otra posibilidad más que la de ser martirizado.
Haber prometido obediencia a Yazid habría significado exhibir públicamente desprecio por el Islam, algo que no era posible para el Imam, porque Yazid no solamente no mostraba ningún respeto por el Islam y sus mandatos sino que también había pisoteado sus leyes y fundamentos descaradamente.
Los que le antecedieron, aunque se opusiesen a las normativas religiosas, al menos las respetaban formalmente. Se sentían orgullosos de ser compañeros del Profeta (B.P.D) y las otras figuras religiosas en quienes creía el pueblo.
De esto se puede concluir que la afirmación de algunos intérpretes de estos sucesos es falsa cuando dicen que los dos hermanos, Hasan y Husein, tenían opiniones y posturas distintas, ya que uno eligió el camino de la paz y el otro el camino de la guerra, puesto que un hermano hizo la paz con Muauiah aunque tenía un ejército de 40 mil hombres, mientras que el otro fue a la guerra contra Yazid con un ejército de40 hombres.
Contestamos a esto que ese mismo Imam Husein que rechazó prestar obediencia a Yazid por un solo día, vivió durante diez años bajo el gobierno de Muauiah, de la misma manera que su hermano, que también había sufrido durante diez años bajo Muauiah, sin oponérsele.
Se debe decir que es cierto que si el Imam Hasan o el Imam Husein hubieran combatido a Muauiah habrían sido asesinados sin el más mínimo beneficio para el Islam.
Sus muertes no habrían tenido ningún efecto frente a la política de Muauiah aparentemente justa, que como político competente enfatizaba el hecho de ser compañero del Santo Profeta (B.P.D.), el "escriba de la revelación" y "tío del creyente usando toda estratagema posible para preservar la apariencia religiosa de su gobierno. Además, con su capacidad para escenificar con el objeto de lograr sus deseos, los podría haber hecho matar por su propio pueblo y luego asumir un estado de aflicción y buscar vengar su sangre, así como estuvo dando la impresión de que buscaba vengar la sangre del tercer califa.